Techos verdes por la naturaleza

Cómo hablar de biodiversidad, fauna y flora si cada día más especies desaparecen o corren peligro de extinción. Como hablar de protección del medio ambiente si es el propio ser humano el que atenta contra lo que le rodea.

Es imposible comprender cómo existe tan poca atención hacia cuestiones de tal magnitud como es la vida misma. No hay especie que sobreviva en un planeta sucio.

España tiene la ventaja de poseer un territorio diverso que va desde zonas secas hasta islas cuya riqueza marítima es incalculable. Pero a pesar de los grandísimos esfuerzos que realizan las entidades ecologistas, aún no ha sido suficiente.

Por eso todas las iniciativas que contribuyan a la protección de la biodiversidad son bienvenidas.

Ante la inmensa preocupación de una parte del sector científico, enfocado en cuestiones medioambientales surgió la alternativa de los techos verdes. ¿De qué se trata? Pues consiste en estructuras que utilizan distintos tipos de vegetación con el objetivo, en primer lugar, de ahorrar energía eléctrica.

Y es que la energía eléctrica, al generarse en su mayoría por petróleo, es una de las preocupaciones de los ecologistas, pues todo lo que implique el diésel es altamente contaminante. Los techos verdes ya se han difundido en varias regiones del país, de hecho se han puesto de moda.

Por supuesto que esto se ha convertido en un mercado y ya hay muchas empresas en el país que se han especializado en la instalación de estas estructuras. Claro que los techos tienen grandes ventajas, por ejemplo, absorben el CO2, lo cual contribuye a mitigar el cambio climático.

No obstante, para que estas iniciativas tengan un impacto real es preciso tomarlas en serio y difundirlas.

Los techos verdes tienen dos modalidades, una es los techos intensivos y la otra los extensivos. La diferencia entre ellos radica en el uso, el tipo de vegetación que emplean, y en otras cuestiones más detalladas de su funcionamiento.

Ecológicamente hablando, los techos verdes representan una alternativa en materia de protección ambiental. Sus beneficios van desde el ámbito económico hasta el social. No solo lucen muy bien, sino que contribuyen a la protección de los ecosistemas que por tanto tiempo han sufrido los embates del ser humano.

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